Diseño de sonrisa: planificar antes de tocar nada
Todo tratamiento estético empieza igual: entendiendo qué es lo que no te gusta. A veces es el color, a veces un diente girado, a veces que se ven demasiado las encías al reír. Ponerle nombre al problema es la mitad del trabajo.
Después hacemos un estudio con fotografías, vídeo de tu sonrisa hablando y escaneado 3D. Con eso diseñamos digitalmente la propuesta y, en muchos casos, hacemos una prueba en tu propia boca —lo que llamamos mock-up— para que puedas verte con la sonrisa nueva antes de tomar ninguna decisión irreversible.
Ese momento es el favorito de nuestros pacientes: te miras al espejo, opinas, pides más largo, más corto, más blanco o más natural. Solo cuando estás conforme empezamos.
Carillas dentales
Las carillas son láminas finísimas de porcelana o composite que se adhieren a la cara visible del diente. Corrigen color, forma, pequeños giros, bordes desgastados y espacios entre dientes.
Las de composite se hacen en una o dos sesiones, directamente en la consulta, y son la opción más conservadora y económica. Las de porcelana requieren laboratorio, resisten mejor el paso del tiempo y mantienen el brillo durante años.
En ambos casos trabajamos con el mínimo desgaste posible. Nuestra filosofía es clara: cuanto más diente sano conservemos, mejor será el pronóstico a largo plazo.
- Dientes manchados que no responden al blanqueamiento.
- Bordes desgastados o fracturados.
- Dientes pequeños o con formas irregulares.
- Espacios antiestéticos entre los incisivos.
Blanqueamiento dental
Es el tratamiento estético más demandado y el más agradecido. Con geles de peróxido aplicados en clínica, en casa con férulas personalizadas o combinando ambos, se pueden ganar varios tonos de forma segura.
Antes de blanquear revisamos que no haya caries ni problemas de encías y hacemos una limpieza. Blanquear una boca que no está sana es la vía rápida a la sensibilidad y a un resultado irregular.
El resultado suele durar entre uno y tres años según tus hábitos. Con un par de noches de mantenimiento al año, el tono se conserva perfectamente.
Un resultado natural, no un decorado
Todos hemos visto sonrisas demasiado blancas y demasiado iguales que cantan a kilómetros. Nosotros trabajamos con proporciones, texturas y translucideces reales, y elegimos el color contando con tu tono de piel y tu edad.
El objetivo es que salgas de la clínica y tus amigos te digan que te ven bien, que has descansado o que estás más guapo, sin saber exactamente por qué.

